martes, 16 de marzo de 2021

 

La tumba del P. Willigis en el cementerio de la Abadía benedictina de Münsterschwarzach.

El 20 de marzo hace 1 año que nuestro querido Maestro Willigis Jäger pasó el umbral a su nueva existencia.

"La muerte es el fin del yo. Ser persona significa ser una existencia de nacimiento y muerte, pero no un ser perecedero. Se basa en la experiencia de que nacimiento y muerte suceden en cada momento, que en cada momento nacemos y morimos."

del libro, en cada ahora hay eternidad, de Willigis Jäger

martes, 22 de diciembre de 2020

Desprenderse de cuerpo y mente (revista Kyosho)

 

Kyosho nº 394 otoño  

Comentarios iniciales: Yamada Ryôun

Desprenderse de cuerpo y mente

 Hace exactamente dos años en octubre cuando empecé con los teishos de la Transmisión de Luz. Con el teisho online del 25 de octubre finalicé el capítulo 17, el Patriarca decimoséptimo, el venerable Sogyanandai, Como bien sabéis, la Transmisión de  Luz es la colección de teishos dados por el cuarto sucesor del Dharma del Maestro Dogen (1200-1253), Maestro Keizan Jokin (1268-1325) sobre los detalles del contexto y contenido de la sucesión del Dharma de los Patriarcas anteriores. En mi teisho reciente sobre el capítulo 17 puse el foco sobre las palabras del Maestro Keizan: “Intrínsecamente, la práctica del  Zen consiste en desprenderse de cuerpo y mente [shinjin datsuraku].” En mi teisho dije que estas palabras no son solo el centro del Capítulo 17, sino que son la meta última de nuestra práctica. En los comentarios posteriores muchos me indicaron que este mensaje les impactó grandemente.

 Para aquellos que no pudieron escuchar ese teisho me gustaría aprovechar esta oportunidad para resumir lo que dije.

 Muchos piensan que la práctica del Zen es conseguir la experiencia del desprendimiento de cuerpo y mente [shinjin datsuraku]. Sin duda, para aquellos que tienen “gran fe, gran duda y gran determinación” y practican seriamente hasta el punto de olvidarse de sí mismos, llegará el momento en el que experimenten que  cuerpo y mente se hayan desprendido.

 Sin embargo, según vamos profundizando en esa experiencia de cuerpo y mente desprendidos, nos damos cuenta de que la práctica del Zen no era simplemente el medio de conseguir esta experiencia. Más bien, nos damos cuenta de que la práctica del Zen es en sí mismo cuerpo y mente desprendidos. Vemos que la práctica del Zen era otro nombre para el desprendimiento de  cuerpo y  mente y de que  cuerpo y  mente desprendidos era otro nombre para la práctica del Zen.

 Los antiguos Patriarcas nos han transmitido varias expresiones para describir en palabras “el hecho verdadero” o “el verdadero yo” que descubrieron por experiencia propia:

Shakyamuni: “Encima del cielo y debajo del cielo existo solamente yo, solo y sublime.”

Bodhidharma: “Vasto y vacío, nada de sagrado.”

Sutra del Corazón; “Forma es vacío, vacío es forma.”

Chosa Keishin: “Las diez direcciones del mundo son mi cuerpo entero.”

Maestro Dogen: “La mente no es otra cosa que montañas, ríos, la gran tierra, el sol, la luna y las estrellas.”

 Estas y otras muchas expresiones han llegado hasta nosotros. Todas estas descripciones y expresiones de nuestros venerados  Patriarcas son palabras que nos revelan claramente ese mundo; la agudeza de las descripciones y su claridad solo pueden denominarse magníficas. Sin embargo, me atrevo a decir que esas maravillosas descripciones y explicaciones no  dejan de ser meras explicaciones.

 Por otro lado, las palabras “cuerpo y mente desprendidos [shinjin datsuraku] tienen un poder misterioso. En realidad, las palabras “cuerpo y mente desprendidos”, cuando son usadas como una expresión para describir el “ser verdadero” no son exactamente palabras correctas. Esto es porque el cuerpo y la mente no pueden desprenderse. Ni el cuerpo ni la mente existieron jamás. Lo que no existe no puede desprenderse.

 No es que hay un “desprenderse” [datsuraku] de “cuerpo y mente” [shinjin]. El hecho es que “desprenderse” [datsuraku] es el estado verdadero de “cuerpo y mente” [shinjin]. No es “cuerpo y mente se desprendieron”, sino más bien “desprendidos cuerpo y mente” [datsuraku shinjin].  Más aún, el verdadero estado de toda existencia es un “desprendimiento.” [datsuraku]

 Cuando se ha meditado hasta este punto, la escena de la transmisión del Dharma del Maestro Nykojo al Maestro Dogen es evocada vívidamente: un día, el Maestro Dogen, después de haber practicado la sentada de la noche, al haber escuchado las palabras del Maestro Nyojo: “La práctica del Zen es cuerpo y mente desprendidos [shinjin datsuraku]!, repentinamente tuvo una gran iluminación. Inmediatamente fue a dokusan y dijo: “Cuerpo y mente se han desprendido.” [shinjin datsuraku shi kitaru].” El Maestro Nyojo dijo: “Cuerpo y mente desprendidos.” [shinjin datsuraku] Desprendidos cuerpo y mente. [datsuraku shinjin] desprendidos, desprendidos [datsuraku, datsuraku] y dio su aprobación al Maestro Dogen (Transmisión de Luz, Cap. 51). Me siento  siempre  de nuevo  profundamente conmovido en cómo el Maestro Nyojo  comprendió claramente el mundo de “cuerpo y mente desprendidos”.

 Anteriormente dije que las palabras “Cuerpo y mente desprendidos” [shinjin datsuraku] no eran una descripción acertada del hecho verdadero. Me gustaría además añadir que estas palabras son diferentes a aquellas de los Patriarcas citadas anteriormente y que no son una explicación del hecho. Pero precisamente por eso creo que estas palabras tienen un tremendo poder.

 Quiero decir: si uno se sienta con todo el alma y recita “Cuerpo y mente desprendidos” [shinjin datsuraku], el mundo del “desprendimiento de cuerpo y mente” [datsuraku shinjin] surgirá. Al mismo tiempo, el mundo de “desprendido, desprendido” [datsuraku datsuraku] se desplegará. Este es exactamente el poder misterioso de las palabras “Cuerpo y mente desprendidos.” [shinjin datsuraku]

 En otras palabras, la frase “cuerpo y mente desprendidos” [shinjin datsuraku] tiene el poder más grande de convertir el siguiente hecho en un hecho, no como una explicación: “La práctica del Zen es cuerpo y mente desprendidos. Cuerpo y mente desprendidos es  desprendimiento de cuerpo y mente. Desprendidos  cuerpo y mente es desprendidos, desprendidos.”  Sin embargo, para recibir este poder, hay que tener el ojo de un claro kensho.

 No es preciso aclarar que la posición fundamental de la Sanbozen es “estar en el punto originario del Camino de Buda a través de la puerta del Dharma de Dogen Zenji.” Me gustaría terminar este escrito parafraseando las palabras del mismo Maestro Dogen:

En la tradición auténtica de nuestra escuela se declara: el Dharma de Buda, transmitido directa y auténticamente a través de la historia, es el más alto de todos los dharmas supremos. Desde el principio de tu práctica y tu aprendizaje, no recurras al incienso, a las alabanzas, a cantar los nombres de Buda, a las confesiones, a la recitación de los sutras y cosas por el estilo, sino simplemente practica haciendo sentadas intensivas y consigue la experiencia de cuerpo y mente desprendidos. (Cap. “Bendowa” en Shobogenzo).

 (traducido por M.ª Angeles Herrán de la traducción en ingles por Jerome Cusumano)

lunes, 14 de diciembre de 2020

Navidad 2020


                                                                          Navidad 2020

En este año 2020 el tiempo navideño es tan diferente a los anteriores porque el mundo está patas arriba. La vida como la conocíamos ha cambiado enormemente debido a la pandemia de la COVID-19 con sus múltiples restricciones, cuarentenas, amigos y familiares fallecidos. A muchas personas les entra miedo, hasta pánico, incapaces de admitir las inseguridades que predominan ahora, y se lanzan a buscar culpables, necesitan encontrar la figura del enemigo. No podemos negar la realidad, ni tampoco perder de vista nuestra conexión e interdependencia con los demás. La situación actual revela lo frágiles que son nuestros sistemas económico y sanitario. A pesar de tantos logros de le humanidad nos damos cuenta de que no tenemos control sobre la vida y que no hay y no habrá seguridad absoluta.

Necesitamos practicar más que nunca la atención plena, la solidaridad y fraternidad, precisamente al encontrarnos con la incertidumbre de la vida en sí. Nuestro zazen nos calma y nos depara más confianza para dedicarnos a lo que la vida pide de nosotros ahora: responsabilidad. Ésta se traduce en llevar mascarillas, guardar la distancia social y no juntarnos muchas personas, ni tampoco en esta Fiesta de la Navidad. Practiquemos el encuentro con nosotros mismos para que crezca en nosotros la confianza de que a pesar de los cambios en nuestras vidas por las restricciones, podamos mirar la vida de forma abierta y serena, sin quedarnos enganchados en nuestros temores y pensamientos negativos, tanto nuestros como de los demás.

En las calles brilla la decoración navideña con innumerables luces como todos los años. La Navidad es fiesta de luz. Jesús dijo: Yo soy la luz del mundo. (Jn 8,12) Cuando la luz nos inunda y llega a los pliegues de nuestra alma, nos da Vida.

También dijo Jesús: Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. (Jn 10,10)

De esa vida en abundancia se trata en nuestro caminar espiritual: que las potencias que dormitan en nuestro interior lleguen a desarrollarse y desplegarse, y que esa vida plena entre en todos los rincones de nuestro Ser para que la irradiemos al mundo.

Os deseo una Navidad llena de luz, que no os invada la tristeza por no poder estar con todos los seres queridos como en otros años. Sigamos practicando kshanti (paciencia) con este modo de vida restringida y limitada, y con nuestros sesshin virtuales que aún no sabemos cuándo podrán ser nuevamente presenciales.

Un abrazo. Baika-an

lunes, 31 de agosto de 2020

Revisando la Crisis del Coronavirus (Yamada Ryôun)

                                                Yamada Ryôun

                             Revisando la Crisis del Coronavirus

 En el número anterior dije en mis comentarios iniciales: “El nuevo Coronavirus (Covid-19) se está propagando ferozmente”. En esta ocasión no puedo evitar decir: “El nuevo Coronavirus (Covid-19) continúa su propagación ferozmente.” Las estadísticas de todo el mundo a finales de abril eran: 3 millones de infectados y 250.000 muertos.

A finales de julio más de 17 millones de infectados han sido confirmados con un total de muertos cerca de los 700.000. En los Estados Unidos a finales de abril las infecciones alcanzaron los 1.1 millones con un total de muertos que excede los 150.000. En un solo día, el del 22 de julio, los Estados Unidos reportaron un total de 68.000 nuevas infecciones. En lo que respecta a Japón, a finales de julio los infectados rondaban cerca de los 40.000 mientras que el número de muertes se fijaba en 1.008. Comparados con las cifras mundiales parece bastante bajo, pero el 31 de julio Tokio estableció un récord de 463. Esta tendencia de romper récords ha sido continúa. No es solo en Tokio, pero parece que en todo el país las infecciones de Corona han empezado una nueva fase. Al mismo tiempo en medio del Corona virus, la incertidumbre política y económica en el mundo está aumentando. Más aún, con el trasfondo de las disputas sobre las causas y orígenes del Corona virus, así como con la aprobación de las nuevas leyes de seguridad para Hong Kong, el desacuerdo político y económico entre China y los Estados Unidos y también de los países europeos se está acalorando. Añade a éstos el problema de Corea del Norte, las próximas elecciones presidenciales en noviembre en Estados Unidos, y uno debe decir que la situación global se ha complicado bastante. Las economías locales decaen tras la ratio de recuperación a nivel mundial. En Japón muchas compañías de tamaño pequeño/mediano, importantes para la economía japonesa, experimentan o se enfrentan con la bancarrota. En medio de esta situación turbulenta, ¿Qué debería de estar haciendo nuestra Sanbozen? ¿Es suficiente simplemente con las sentadas? Con el mundo enfrentándose a tan grandes problemas, en un momento de tanto sufrimiento, ¿es suficiente solo con hacer la sentada?

 Estoy seguro de que muchos de vosotros estáis preocupados por preguntas como éstas. Dejadme daros primero mi respuesta: es especialmente en tiempos como éste en los que sentarse incluso más diligentemente es la respuesta correcta. Deseo que cada uno haga su sentada aún más de lo habitual. Aquellos que suelen hacer la sentada diaria de media hora, aumentarla a una hora, aquellos acostumbrados a hacer la sentada de una hora, aumentarla a una hora y media. Claro que aquellos que tienen trabajo deben realizar sus tareas lo mejor que puedan. Poniendo más esfuerzo en el zazen invariablemente aumenta la eficiencia en el trabajo. Sin embargo, la razón por la que os estoy instando a esforzaros más en vuestro zazen en estos momentos no es para que seáis más eficaces en vuestros trabajos. Sanbozen debe de ser capaz de responder la pregunta que es la esencia de los problemas a los que el mundo se está enfrentando ahora. Y la única manera de responder a estas preguntas es por el zazen. En el número anterior de mis comentarios iniciales dije: la verdadera misión de Sanbozen es responder claramente a la pregunta: “¿Qué es realmente el Covid-19?” pero esta directiva no está limitada al nuevo Coronavirus. La esencia de todos los problemas a los que el mundo se está enfrentando está siendo cuestionada en esta pregunta. La única manera de contestar a esta pregunta es haciendo zazen, conseguir satori, continuar con el zazen, profundizar el mundo del satori, y hacerlo cada vez más y más claro. Esta es la primera razón por la que dije que en estos tiempos quiero que pongas aún más esfuerzo en tu zazen. 

 La segunda razón por la que os estoy pidiendo que pongáis más esfuerzo en vuestro zazen es más importante que la primera. La segunda razón es que haciendo zazen no solo se aclara la esencia del problema, al mismo tiempo proporciona la solución a todos los problemas. Expresado de esa manera tal vez no transmite el mensaje. Puede ser increíble, pero es un hecho. Cuando Shakyamuni consiguió su gran iluminación dijo: “Por encima y por debajo del cielo, solo yo existo.” Quiso decir que todo el universo era él mismo como una única existencia. No hace falta decir que estas palabras se aplican a cada uno de vosotros. Quiero decir que cuando cada uno de vosotros está haciendo zazen, todo el universo está haciendo la sentada al mismo tiempo. Al menos toda la humanidad en este planeta está haciendo la sentada juntos. En zazen, en la medida en que tu “te olvidas de ti mismo”, así se acerca la humanidad a convertirse en un mundo, y muchos más problemas son resueltos, y mucho más cerca está el mundo de conseguir la Paz. Además, esto no tiene nada que ver con el kensho. El que uno haya logrado el kensho o no, este resultado está asegurado en la medida en que uno cree y practica Sanbozen, esto es, el Zen de Shakyamuni. Pero no importa cuánto proponga esto, hay mucha gente que no puede creerlo. A ellos les digo: lee y repite las palabras que el Maestro Dogen nos dejó en el “Bendowa” del Shobogenzo. Espero que mi mensaje llegará a través de las palabras del Maestro Dogen:

   "Si una persona marca el sello de Buda sobre todas las funciones del cuerpo y de la mente incluso durante sólo una hora y se sienta correctamente en Samadhi, todo el mundo del dharma se convierte en el sello de Buda y todo el Firmamento Vacío se convierte en satori... Incluso si es el zazen de una sola persona durante una sola hora, que profundamente se corresponde con todas las cosas y armoniosamente se convierte en uno con todos los tiempos; es por eso por lo que cumple la salvación siempre-duradera del Camino del Buda en el mundo infinito del dharma a través de pasado, presente y futuro... Que se sepa: incluso si todos los Budas de las diez direcciones del mundo, tan innumerables como los guijarros de arena del Ganges, trataran de ejercer todos sus poderes juntos y, con su Sabiduría de Buda, medir y entender y a fondo comprender los méritos de zazen de una persona por sí misma, nunca llegarían ni siquiera a la periferia de su proyecto."

                                                                         *****

 (traducido por Ma Ángeles Herrán de la versión en inglés por Jerome Cusumano)